El mezcal, el tequila, el pisco o el sake, entre las nuevas tendencias en el mundo de la coctelería

Por 21 de octubre de 2015Exhibiciones, Marcas
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En el país de las copas rápidas, de refresco y alcohol–, el gusto por los cócteles por fin está en ascenso. Y no, la cosa ya no se queda en el gin-tonic, con toda su “sopa” de ingredientes. Es verdad que con el gin-tonic se abrió la veda, pero hay vida más allá de la tónica y el enebro. Los cócteles, finalmente, han llegado a nuestro país para quedarse. Estas son algunas de las tendencias.

Esta temporada conoceremos nuevas mezclas, como las preparadas con ginger ale. Una bebida muy popular en la cultura anglosajona pero que ha tardado en llegar a España. Una de ellos es el cóctel Chilcano, con pisco, limón, angostura y ginger ale o, sin ir más lejos, el gin ale que sustituye la tónica por ginger ale.

El pisco llega para quedarse; al igual que el mezcal, que le pisa los talones a otro jugo de agave, el tequila. Margaritas de sabores exóticos que ahora llevan mezcal y vasos decorados con sal de gusano son algunas opciones del nuevo mezcalbar de Punto MX, Cascabel.

El tequila también seguirá abriéndose camino en nuestras barras. Como el sake, que ya no solo se toma tibio después de comer sino que aparecen finalmente los espumosos, los que tienen una mayor graduación alcohólica y los que, al igual que el vino, se disfrutan durante toda la comida.

Coge fuerza el Negroni, una bebida típica en los aperitivos italianos a base de ginebra, Campari, naranja y vermut que, cada vez más, se puede disfrutar en nuestro país. Los locales se han apuntado al vermut hasta a la hora del brunch, dejando en un segundo plano la ya clásicas Mimosas (espumoso y zumo de naranja) y Bloody Mary (vodka y zumo de tomate aliñado).

Vuelven también los clásicos: whiskys, brandys y bourbons. El Manhattan (con whisky, vermut y angostura) que internacionalizó una popular serie americana o el Old Fashioned, con whisky, bourbon, bitter y cáscaras de limón y naranja son algunos de ellos. Pero también aparece de nuevo el Dry Martini de James Bond, con mucha ginebra y, de nuevo, vermut; y los cafés con alcohol, no solo el irlandés si no también los solos con gotas.

Desde el año pasado asoma cada vez más el vodka, ideal para cócteles porque es muy suave y admite infinidad de mezclas. Cócteles con maracuyá y hoja de menta, con opción también a elaborarlos con cava o champagne, o con recipientes fuera de lo común –véase el del Moscow Mule, en unos vasos de cobre–, se verán mucho estos próximos meses.

Y volviendo al principio, dicen los que saben que el final del gin-tonic está cerca. Pero que no se asusten los ginebreros, continuarán esta temporada pero ahora acompañados de pequeñas frutas. Hay tanta variedad de gin-tonic como podamos imaginar.

Fuentes:
20minutos.es

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