Vincenzo Amorese, Bar Artist of the Year Spain 2025: creatividad y elegancia en la final nacional del Art of Italicus
El pasado 10 de junio, Marbella se convirtió en el epicentro de la coctelería artística con la celebración de la final nacional del Art of Italicus 2025, el prestigioso concurso internacional que cada año busca reinterpretar el aperitivo perfecto a través de la lente del arte, usando como inspiración cualquier forma artística y como base el elegante Italicus Rosolio di Bergamotto.
El escenario elegido no pudo ser más simbólico: Florentine, un espacio vibrante y sofisticado que encapsula a la perfección el espíritu de Italicus, situado en el corazón de Marbella. Su atmósfera mediterránea, llena de luz, arte y detalles clásicos con un toque contemporáneo, sirvió como lienzo ideal para que los finalistas desplegaran su creatividad.
La final contó con un jurado de altísimo nivel:
Andrea Moccoroni, Brand Ambassador de Italicus & Savoia
Esmeralda Castrogiovanni, ganadora de la edición internacional del Art of Italicus 2024
Alex Cabrera, Head Bartender del renombrado Bar La Plaza en Puente Romano
Después de una jornada llena de talento, técnica y emoción, el título de Bar Artist of the Year Spain 2025 fue otorgado a Vincenzo Amorese, bartender de Bad Company 1920 (Madrid). Su propuesta destacó no solo por su impecable ejecución, sino por una narrativa poética que fusionó el clasicismo italiano con una interpretación moderna del ritual del aperitivo. El cóctel ganador, que capturó la esencia cítrica y floral del Rosolio di Bergamotto, se inspiró en el arte renacentista, explorando la belleza del equilibrio y la proporción tanto en la mezcla como en la presentación.
Gracias a su victoria, Vincenzo representará a España en la gran final internacional que se celebrará este año en Montecarlo, donde competirá con los mejores bartenders del mundo en busca del título global.
El Art of Italicus no es solo un concurso: es una plataforma que celebra la unión entre arte, cultura y hospitalidad, con una visión clara de elevar el momento del aperitivo a una verdadera experiencia sensorial. Esta edición nacional no solo reafirmó el talento que existe en la escena coctelera española, sino que dejó claro que el arte —en todas sus formas— puede servirse en una copa.



















