Un homenaje líquido a más de 400 años de historia en 1605.
El mariscal de Enrique IV entregó a los monjes cartujos un manuscrito con la fórmula de un elixir elaborado a partir de 130 plantas, hierbas y flores. Aquel documento marcó el nacimiento de los licores Chartreuse, un legado que aún hoy tres monjes continúan elaborando en el monasterio de Voiron, en plena cordillera de los alpes franceses.
Para conmemorar esa fecha histórica, cada 16 de mayo se celebra Chartreuse 1605, un evento internacional que rinde tributo a la receta original y al saber hacer monástico que ha perdurado más de cuatro siglos.
